Las mujeres de la Logia “Estrella del Norte”, a modo de reconocimiento y
agradecimiento, le solicitamos a las fundadoras francesas que nos relataran sus
vivencias. Ellas son masonas de la Gran Logia Femenina de Francia, pertenecientes a la
Logia “Diotima” de Marmande, que tanto nos han ayudado a fundar nuestra Logia, a
hacerla crecer y, aun hoy, siguen viniendo a nuestros encuentros. He aquí sus palabras,
traducidas del francés:
“Marmande-Gijón, un viaje lleno de promesas, porque nos promete el descentramiento
de sí, con el ritual que tranquiliza y los interrogantes que desestabilizan. ¿Y por qué
Gijón? ¿Un retorno a las fuentes? ¿La reparación del exilio? Es más bien un vuelo hacia
el otro, que no nos es familiar y al que vamos aprendiendo a conocer. Un viaje es una
aventura del pensamiento y de la imaginación. De lo conocido a lo desconocido.
Aprender, comprender son palabras clave en masonería.
Aprender de sí, aprender del otro, es una transmisión mutua. Gijón nos llamó el mes de
mayo de 2005. La Francmasonería es universal por los valores de Libertad, Igualdad y
Fraternidad que compartimos y que nos unen. España no tenía el número exigido de
Logias para constituirse como Gran Logia Femenina de España, y la cantera se
presentaba difícil. ¿Qué hacer? A pregunta simple, respuesta simple: vamos a participar
en la creación de una Logia en España ¿Dónde? En Gijón, en Asturias. ¿Por qué esta
región?
Comprender, segunda palabra-clave de la masonería. ¿Por qué ahora la Francmasonería
puede revivir en España? No olvidemos que estaba presente desde el siglo XVIII. La
primera Logia española, la Matritense “Las tres flores de Lys” se fundó en Madrid en
1727, después de haber recibido una Patente de la Gran Logia de Inglaterra. Ya
entonces era más frágil que la Francmasonería que empieza a implantarse en Europa y
en los Estados Unidos. La masonería en España fue muy pronto prohibida por la
Inquisición y condenada definitivamente en 1738. Renació de sus cenizas bajo la
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monarquía y logró toda su importancia en el siglo XIX, pese a la oposición religiosa y
política. Reprimida bajo Franco es, por fin, legalizada en 1979 con el regreso de la
democracia.
No había tiempo que perder, ahora había que ocuparse de la cantera asturiana, y el 18 de
diciembre de 2005 la Logia “Estrella del Norte” de Gijón, empezó su vuelo. Lo que
siguió por nuestra parte fueron viajes, viajes y más viajes…
Esos viajes han tenido un ritual que hemos ido construyendo: primera parada, en la
frontera para tomar café, té y croissants; segunda parada, en San Vicente de la Barquera
para tomar una copa de champán y comer unos sándwiches; tercera parada, el hotel en
Gijón, y ¡henos aquí! preparadas para reunirnos con las masonas asturianas e iniciar los
trabajo y, sobre todo, para apoyar y abrazar de corazón a las masonas españolas.
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Dos acontecimientos importantes han marcado nuestros viajes masónicos a España:
El primero el del CLIMAF, Centro de Ligazón Internacional de la Masonería Femenina,
que tuvo lugar el 30 de mayo de 2010. Un momento excepcional, mágico, cuando todas
las participantes venidas de Europa y de más lejos, se reunieron para hablar del amor
que impulsa a sus Logias, sobre todo cuando los obstáculos políticos han ralentizado su
construcción, y cómo esas circunstancias negativas les han dado aún más
determinación, más fuerza y más coraje en su marcha.
El segundo el del Hermanamiento tan deseado de nuestra Logia “Diotima” en Francia,
con nuestra Logia “Estrella del Norte” en España, que ha soldado nuestros lazos de
fraternidad entre Marmande y Gijón. Aun lo recordamos como un acontecimiento
increíble e inolvidable.
Veinte años después “Estrella del Norte” sigue acogiéndonos. Veinte años de felicidad,
de alegría y también de disgustos y de decepciones compartidos que nos unen a las unas
con las otras. Las que ya no están, las que han partido hacia otros horizontes, las que
llegan ahora y las que llegarán en el futuro.
Actualmente venimos solo algunas veces por año, porque la arena del tiempo se escurre,
marca con su impronta ineluctable nuestras posibilidades físicas, pero no borrará jamás
nuestro amor por todas vosotras, presentes y fieles desde el principio de nuestra Odisea.
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Sobre todo, no olvidamos que el más bello ornamento de una Logia es la armonía. Y
luego llega un día en el que las más jóvenes se levantan y comienzan a reemplazar a las
mayores. El tiempo no nos perdona, pero concedámosle todo el mérito de habernos
reunido y de permitirnos compartir con vosotras tantos años de trabajos
enriquecedores.”