Historia de la masonería desde una perspectiva de género (2008) de María Viedma García


El libro que analizamos hoy es un ensayo que constituye una aportación relevante al estudio
histórico de la masonería al incorporar una mirada crítica, centrada en la experiencia de las
mujeres. La obra se inscribe en el ámbito de los estudios de género y cuestiona las
narrativas tradicionales que han invisibilizado o minimizado la presencia femenina en la
institución masónica.
En 2007, esta obra recibió el premio de Investigación María Isidra de Guzmán del
Ayuntamiento de Alcalá de Henares, por el rigor con el que aborda la investigación de un
tema poco estudiado hasta ahora.
Como ejemplo de la claridad expositiva de este ensayo citamos su definición de la
masonería en el capítulo primero:” La Francmasonería es una institución iniciática y
progresiva de naturaleza adogmática, apolítica, arreligiosa, filosófica y filantrópica, cuyo
objetivo es la búsqueda de la verdad y la mejora constante de la Humanidad en los planos
espiritual, intelectual, y material. Para ello sus miembros se dedican al estudio e
interiorización de los símbolos, así como al estudio y la práctica de la ética y de la
solidaridad.”


Uno de los principales planteamientos del libro es considerar que la ausencia o presencia de
las mujeres en la masonería no responde a una lógica interna exclusivamente masónica,
sino que está profundamente condicionada por el contexto social e histórico. Es decir, la
masonería refleja, en gran medida, las estructuras de género dominantes en cada época.
La autora muestra que las mujeres no han sido ajenas a la masonería, sino que han
participado en ella desde sus orígenes. Sin embargo, su papel ha sido frecuentemente
marginado o reinterpretado desde perspectivas androcéntricas.
A lo largo de la obra, se analiza cómo la evolución de la masonería femenina está
estrechamente ligada a los procesos históricos de emancipación de las mujeres: acceso al
trabajo, reconocimiento de derechos civiles y participación en la vida pública. De este
modo, la historia de la masonería femenina se presenta como parte de una historia más
amplia de lucha por la igualdad.
Otro aspecto clave es la crítica implícita al universalismo masónico tradicional. La autora
pone de relieve que los ideales de libertad, igualdad y fraternidad no siempre han sido
aplicados de manera inclusiva, lo que obligaría a replantear estos principios desde una
perspectiva más amplia y verdaderamente universal.
Asimismo, el libro destaca el papel activo de muchas mujeres masonas en movimientos
sociales y políticos, especialmente en ámbitos como la educación laica, el pensamiento
progresista y la defensa de derechos, mostrando que su contribución ha sido significativa
tanto dentro como fuera de la institución.
En conjunto, la obra no solo reconstruye una historia olvidada, sino que propone una
reinterpretación crítica de la masonería. Al hacerlo, abre la puerta a una comprensión más
compleja y plural de la institución, en la que la perspectiva de género no es un añadido,
sino una herramienta fundamental para comprender su evolución. En este sentido aboga por

una masonería mixta en todas sus logias criticando tanto la existencia de logias sólo
masculinas o femeninas. Sabemos que este es un debate abierto en la masonería actual
donde quién pertenece a una de sus ramas defiende que es la adecuada con respecto a lo
que sucede en la sociedad.
Por su parte, la Gran Logia Femenina de España considera que esta cuestión debe
situarse en el ámbito de la libertad de elección de cada persona para incorporarse a un
grupo u otro. Además, en el contexto de una sociedad en la que la igualdad real de las
mujeres aún no está conseguida tiene sentido que las mujeres trabajen entre mujeres para
apoyarse mutuamente, hacer oír su voz y aportar su sensibilidad.