DÍA MUNDIAL DE LAS CIUDADES 31 de octubre


Construir ciudades más humanas

Los Días Internacionales promovidos por las Naciones Unidas pretenden sensibilizar a la
ciudadanía, llamar la atención de los poderes públicos y favorecer la búsqueda de
respuestas ante problemas que afectan al conjunto de la Humanidad. El 31 de octubre se
celebra el Día Mundial de las Ciudades, establecido por la Asamblea General de las
Naciones Unidas en 2013 y celebrado por primera vez en 2014. Su finalidad es promover
la cooperación internacional ante las oportunidades y los problemas derivados de la
creciente urbanización y contribuir a construir ciudades inclusivas, seguras, resilientes y
sostenibles.
Alrededor del 55 % de la población mundial vive actualmente en ciudades y Naciones
Unidas prevé que la proporción se aproxime al 70 % en 2050. Las ciudades concentran
enormes posibilidades de convivencia, cultura, innovación, trabajo y acceso a servicios,
pero también desigualdades, exclusión y algunos de los grandes problemas sociales y
ambientales de nuestro tiempo.
El Día Mundial de las Ciudades de 2026, bajo el lema «Regenerar la ciudad: vivienda
adecuada para todos», sitúa en primer plano una cuestión fundamental: no podemos
hablar de ciudades verdaderamente habitables mientras una parte de sus habitantes tenga
dificultades para acceder o permanecer en una vivienda digna. La regeneración de los
barrios debe mejorar las condiciones de vida de quienes los habitan, evitando que la
transformación urbana termine expulsando a las personas y comunidades que han
construido su vida en ellos.
Pero la vivienda es sólo una parte de una cuestión más amplia. Nuestras ciudades
afrontan problemas de desigualdad y segregación, gentrificación, movilidad,
contaminación, cambio climático, soledad, envejecimiento, convivencia entre culturas
diferentes y acceso desigual a servicios y espacios públicos. La tecnología puede
contribuir a resolver muchos de ellos, pero una ciudad no puede considerarse mejor
simplemente porque sea más moderna, eficiente o competitiva.
El Día Mundial de las Ciudades nos invita a preguntarnos: ¿qué hace que una ciudad
sea verdaderamente humana?
Una ciudad humana es aquella que no excluye a quienes tienen menos recursos; que
facilita la convivencia entre personas diferentes; que protege a las más vulnerables; que
ofrece espacios públicos donde encontrarse; que cuida el medio ambiente; que permite
participar en las decisiones colectivas y que procura que la vivienda, la movilidad y los

servicios esenciales sean accesibles. Es una ciudad en la que el desarrollo económico y
tecnológico está al servicio de las personas y no las personas al servicio del desarrollo.
La ciudad es también una escuela de convivencia. En ella aprendemos diariamente a
compartir espacios, aceptar diferencias, respetar derechos y asumir responsabilidades.
Libertad, igualdad, tolerancia, solidaridad y fraternidad dejan entonces de ser principios
abstractos y se ponen a prueba en nuestra manera concreta de convivir.
El 31 de octubre puede ser, por tanto, una ocasión para recordar que construir mejores
ciudades no consiste únicamente en transformar edificios, calles e infraestructuras, sino
que significa también construir relaciones sociales más justas y humanas.
Desde la Gran Logia Femenina de España defendemos una ciudad verdaderamente
habitable que no debería medirse sólo por lo que construye, sino también por cómo
permite vivir a quienes la habitan y por el lugar que reserva a quienes más
dificultades tienen para encontrar su sitio en ella.