Homenaje a los Pesidentes de la I República española

El sábado 14 de febrero la Gran Logia Femenina de España, junto con El Derecho
Humano, El Gran Oriente de Francia y La Gran Logia Simbólica Española, que
constituyen el Espacio Masónico de España, EME, y la asociación Ágora del Ateneo
de Madrid, rendimos un sincero y sencillo homenaje, en el Cementerio Civil de La
Almudena, frente a las tumbas de los tres Presidentes de la I República española que
allí están enterrados.
Fue un acto entrañable, donde cada una de las organizaciones depositamos un ramo
de flores sobre sus tumbas y compartimos unas palabras como tributo a esos hombres
y a ese tiempo tan difícil y desconocido para mucha gente.
El primer presidente fue Estanislao Figueras, que defendió la libertad política y supuso
una ruptura con el viejo orden y con la monarquía. El segundo, Francisco Pi y Margall,
que quiso impulsar el federalismo y la justicia social puesto que creía en una
democracia más participativa. El tercero, Nicolás Salmerón y Alonso, que destacó por
difundir los valores éticos del humanismo y que dimitió por negarse a firmar penas de
muerte.
En el acto, la representante de la GLFE, Salvadora Melguizo, dijo:
“Hoy, al rendir homenaje a estos presidentes, desde la Gran Logia Femenina de
España, queremos honrar también a las mujeres que, desde la sombra institucional,
mantuvieron encendida la antorcha de la dignidad y el sueño de la libertad y de la
igualdad.


En la brevedad del sexenio democrático y el año de la primera república, nació una
generación de mujeres destinadas a cambiarlo todo. Aunque su impacto histórico se
considera limitado o poco documentado, forman parte del panorama femenino de la
Primera República que rara vez aparece en los libros de historia.
La revista “La Ilustración de la Mujer”, dirigida por Concepción Gimeno de Flaquer
(1850-1919) en Madrid, se convirtió en uno de los primeros espacios de publicación
femenina en España que, reflejaba el espíritu de emancipación y de participación
cultural en el contexto del Sexenio Democrático.
Figuras como Elena Just Castrillo, librepensadora, política y luchadora; Emilia Pardo
Bazán, escritora y feminista; la poeta Rosalía de Castro; Matilde Padrós Rubió,
escritora, sufragista y una de las primeras universitarias españolas; Clotilde Cerdá,
música, feminista y masona; Concepción Arenal, escritora, entendió que la verdadera
libertad nace en las aulas: «Abrid escuelas y se cerrarán cárceles».
Todas ellas intentaron dar un paso adelante para abrir el camino que luego siguieron
otras como Carmen de Burgos, Clara Campoamor, y otras tantas que ni siquiera la
historia ha señalado, mujeres que lucharon por lo que hoy tenemos. En este sentido
¿cómo no homenajear a las esposas de los presidentes de la primera república? Ellas
fueron madres, hijas, hermanas, mujeres de su tiempo que tuvieron que sobrevivir a
tiempos tan convulsos. Josefa Serrano de Magriñá, esposa de Estanislao Figueras.
Petra Arsuaga Goicoechea, esposa de Francisco Pi y Margall. Catalina García Pérez,
esposa de Nicolás Salmerón.
Va por ellas también este homenaje.”