Reconocimiento y apoyo a las acciones humanitarias
El mundo de hoy se vuelve más convulso día tras día, lleno de cambios no siempre para
bien. La democracia, en muchos países donde se creía consolidada, sufre retrocesos y el
autoritarismo aumenta progresivamente. Aunar voluntades, llegar a consensos, compartir y
convivir en paz resulta cada vez más difícil. Prueba de esto es la cantidad de guerras
abiertas en todo el mundo, entre ellas la que sufren los habitantes de la franja de Gaza ha
alcanzado cotas increíbles, que nos vuelven a enfrentar con una situación tan deplorable
como un genocidio.
Ciertamente el terrorismo de Hamás hay que denunciarlo y combatirlo, no puede olvidarse a
las víctimas de aquel fatídico 7 de octubre de 2023 y afrontarlo era moralmente legítimo.
Pero a partir de aquí, conviene mesurar y reflexionar: ¿dónde está el límite de la legítima
defensa? ¿Ser tan crueles o más que los terroristas que cometieron esa terrible matanza es
necesario, es legítimo, es inteligente? Estamos asistiendo a una espiral de violencia, de
brutalidad, de visceralidad…cada día más monstruosa.
¿Es necesario negar la presencia a los periodistas internacionales, que, por otro lado, están
presentes siempre en cualquier conflicto como corresponsales de guerra? ¿Es normal que
la ayuda humanitaria llegue solo a través de una empresa privada sin que las
organizaciones humanitarias puedan intervenir? ¿Es normal que la población sea tiroteada
al ir a los puntos de distribución de alimentos? ¿Puede ocurrir eso en un lugar del planeta
que dice ser gobernado democráticamente?

Muchas somos las personas que nos hacemos estas preguntas y muchas las que han
decidido pasar a la acción, por poco que sea lo que se pueda hacer. Una de estas acciones
ha sido la de La Flotilla que pretendía ejercer la tan necesaria acción humanitaria llevando
alimentos y medicinas a la franja de Gaza. Era muy probable que no pudieran hacerlo, sin
embargo, han puesto en evidencia una vez más a los responsables de todo lo que está
ocurriendo.
Las conciencias a veces andan adormecidas y no es fácil despertarlas, pero en ello
estamos y la Gran Logia Femenina de España quiere hoy reconocer el trabajo, en
condiciones tan difíciles, de los médicos, de los periodistas y de los voluntarios de tantas
ONGs. Cientos de ellos han dado su vida mientras cumplían su labor.
Hoy, queremos destacar el valor de todos los miembros de La Flotilla, porque han puesto su
grano de arena, arriesgando sus vidas, al intentar paliar la injusticia, el hambre, el dolor y la
enfermedad del pueblo de Gaza. Deseamos que puedan regresar a sus casas en las
mejores condiciones y apoyamos esta acción y cuantas se puedan emprender tanto
diplomáticas como ciudadanas para acabar con esta terrible guerra.